Otro caso fue el de mi cliente, Carlos estaba al borde de perderlo todo, Juan no lo quería ver lo ignoraba, le tenia fastidio, no le contestaba llamadas, Carlos llego destruido, cansado a mi consultorio y con poca fe y esperanza, pero siguió paso a paso mi procedimiento y ahora solo ve alegría en su vida, encontramos que le estaban realizando algo a su pareja.